Desde hace meses en México ha cobrado relevancia los nuevos criterios de la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010 es la encargada de regular el etiquetado nutrimental de alimentos y bebidas procesados en México.
En apariencia la idea es buena:
A la izquierda el "nuevo" etiquedado y a la derecha el viejo, como pueden observar ahora los productos cuentan con octágonos que advierten de la existencia de altos contenidos de grasas o azúcares.
El 1° de octubre de 2019 Alejandro Calvillo director de la asociación El Poder del Consumidor, señaló lo siguiente:
"...El etiquetado de enfrente del producto no está hecho para dar la información integral de éste. Si tú quieres ver, comparar, eso está atrás y es una información compleja. Lo que se ha propuesto es que al frente del producto exista información muy rápida de leer, fácil y que sea sobre los ingredientes que están generando por tener alta concentración en bebidas o alimentos y que haya un letrero que diga que está alto en calorías, grasas, etcétera. Y que sea sencilla de leer. Ellos quieren confundir a los consumidores..."
🤔 un momento, ¿por que dicen eso?, ¿acaso el gobierno en vez de ayudarnos con tan bonitos polígonos negros está tratando de beneficiar a las grandes corporaciones?, ¿me están diciendo que el gobierno está jugando algún tipo de juego perverso contra una población que no tiene el hábito de la lectura?
Vamos a volver a ver los empaques...
Aparte de los polígonos negros, ¿notan algo diferente?, ¿algo que falta ?
Como podemos observar se han perdido datos en los etiquetados como son:
Sí, comprendo que el etiquetado anterior podría ser algo "difícil de comprender", pero veamos; si me tomo un vaso de néctar jumex, me estoy toando un un 34% de los azúcares que una persona promedio necesita en un día y 496 calorías, si consideramos que una persona tiende a necesitar alrededor de 2,500 calorías en un día, pues ya no podremos comer muchas cosas en ese día por el riesgo de ingerir calorías de más (osea engordar y poner en riesgo la salud). Con el nuevo etiquetado sólo sabemos que el producto tiene "muchas calorías y azúcares". Sin lugar a dudas un movimiento perverso del gobierno, ya que lo ideal es educar a las personas para que tras leer un etiquetado puedan determinar si un producto es no recomendado consumir o en que cantidad acorde su dieta recomendada.
Por ejemplo antes yo podía tomarme un vaso de néctar de jugo y saber que ese día ya sólo puedo consumir cantidades que aporten un aproximado
del 66% de mis necesidades de azúcares, pero ahora no podré saberlo tan
fácilmente.
Al menos los etiquetados laterales siguen ahí: